Esto nos ha pasado a todos alguna vez. Hacemos un cambio en nuestra web y alguien nos dice que no lo ve bien, que se ve "descuadrado" o simplemente que no funciona. La culpa la suele tener la cache del navegador que, para navegar más rápido, no descarga de internet los archivos estáticos que ya haya descargado previamente (css, javascript, ..) y por tanto si hemos actualizado nuestros estilos es posible que el codigo que veamos sea el "nuevo" pero los estilos sean los "viejos". O sea, un desastre.
Hay una técnica realmente sencilla para evitar que el navegador cargue nuestros css y javascripts de la cache y forzar su descarga en el momento que hemos realizado una actualización. Es realmente efectiva y funciona en todos los navegadores y sistemas